Escribiendo por deporte

Mayo 3, 2009  |  General

El gobierno español pasa de Linux en la educación … efectista cuanto menos. Textualmente, “un nuevo escándalo tecnológico en el seno de nuestro gobierno“.  Tanto la noticia de esta publicación como de HispaLinux está llena de “perlas” a cada cual más gorda:

 “Si se considerara un precio (rebajado) de 60 Euros por cada sistema operativo y de otros 52 Euros por cada licencia de Microsoft Office para Estudiantes, estaríamos hablando de un dispendio anual y recurrente en el tiempo de prácticamente 100 millones de Euros“.

Ese es el precio oficial, en efecto, de compra de licencia para un solo estudiante. ¿De verdad debemos suponer sin más información que es ese al precio que ha comprado el gobierno?. ¿Con qué información se hace esa afirmación?.

A lo anterior habría que sumar otros costes de licencias, como el antivirus, indispensable para ese sistema operativo (e innecesario para Linux)

Claro, ya que es el sistema operativo más seguro del mundo y sobre el cual no hay que establecer controles de seguridad. No es que esten mal informados, si no que faltan a la verdad. Hay divertidisimas estadísticas sobre el tanto porcentual de colaboradores de distribuciones concretas de Linux que tienen el nivel como para programar a niveles de abstracción cercanos al núcleo (un selecto grupo de ingenieros que cobra y muchísimo en empresas privadas) así como artículos sobre los distintos “toques” que se le ha dado a la industria del software libre para que siguiera las “buenas prácticas” que marca ahora mismo la ingeniería del software. Tareas relacionadas con la seguridad, como muchas otras. El hecho de que yo pueda ver el código no implica jamás que vaya a descubrir un bug.

Por último, hay que tener en cuenta los sobreesfuerzos de mantenimiento que requiere Windows y que tendrían que sufragar las comunidades autónomas.”

De nuevo se falta a la verdad, y no es falta de información. De sobra es conocido que el software libre no es ni mucho menos gratuito y desde luego, los costes de mantenimiento de cualquier distribución requieren profesionales. Profesionales que por cierto, cobran igual que los que trabajan en entornos Windows. Que no es la primera vez que una administración pública (no española) da marcha atrás en un intento de implantación de Linux.

Así se pierde toda la razón y realmente es una lástima. Más que nada por que esgrimen argumentos que sí son realmente interesantes. Hay que preguntarse que dependencia tecnológica adquiere España al realizar una operación así o si es normal que en estos momentos de crisis no se saque esto a concurso. Pero desde luego, que Linux es más barato que Windows por el hecho de ser libre es como para reirse. Para bien o para mal, no es así.


Leave a Reply